
Crème brûlée clásica
La crème brûlée nació en las mesas francesas donde un postre sencillo debía sentirse de ocasión: crema sedosa abajo, caramelo crujiente arriba. Me gusta enseñarla sin misterio: el bain-marie suena intimidante, pero son 3 gestos —agua caliente, calor suave y paciencia— para que las yemas cuajen sin volverse huevo revuelto. Esta versión equilibra crema y un poco de leche para aligerar la textura, perfuma con vainilla y apenas ralladura de naranja, y separa el azúcar de la crema del azúcar del quemado. El resultado es elegante, familiar y muy confiable en casa.
Prep.
20 min
Cocción
45 min
Total
65 min
Rinde
6 porciones
Origen
FR · Francia
Ingredientes
- Crema para batir· mínimo 30% grasa500 ml
- Leche entera120 ml
- Yema de huevo· a temperatura ambiente6 pieza
- Azúcar blanca· para la crema90 g
- Vaina de vainilla· abierta a lo largo y raspada1 pieza
- Salal gusto
- Azúcar blanca· 10 g por porción60 g
- Agua purificada· caliente, para el baño María1 l
Preparación
- 01
Precalienta el horno a 150°C. Coloca 6 ramequines de 120 a 150 ml dentro de una charola honda y calienta el agua hasta que esté muy caliente, sin hervir violentamente.
- 02
Calienta en una olla la crema para batir, la leche entera, la vaina de vainilla con sus semillas, la ralladura de naranja y la sal fina durante 5 minutos a fuego bajo, hasta que salga vapor y los bordes tiemblen sin hervir.
- 03
Retira la olla del fuego, tapa y deja infusionar 10 minutos para que la vainilla y la ralladura perfumen la mezcla. Retira la vaina de vainilla.
- 04
Bate las yemas de huevo con los 90 g de azúcar blanca durante 2 minutos, solo hasta que la mezcla se vea más pálida y el azúcar empiece a disolverse; no la espumes demasiado.
- 05
Templa las yemas: vierte poco a poco la crema caliente sobre las yemas, batiendo constantemente durante 1 minuto para evitar grumos.
- 06
Cuela la mezcla por un colador fino y repártela en los ramequines. Llena la charola con el agua caliente hasta cubrir la mitad de la altura de los moldes.
- 07
Hornea a 150°C durante 35 a 40 minutos, hasta que las orillas estén firmes y el centro tiemble suavemente como gelatina al mover el ramequín.
- 08
Saca los ramequines del baño María, enfría 30 minutos a temperatura ambiente y refrigera al menos 4 horas, hasta que la crema esté completamente fría y asentada.
- 09
Espolvorea 10 g de azúcar blanca para caramelizar sobre cada crema fría, en una capa delgada y pareja. Quema con soplete durante 1 a 2 minutos, moviéndolo constantemente, hasta que el azúcar dore ámbar y quede brillante.
- 10
Deja reposar 2 minutos para que el caramelo se endurezca y sirve de inmediato, cuando al golpearlo con la cuchara suene crujiente.
Consejos de la chef
- Si no tienes vaina de vainilla, sustituye por 2 tsp de extracto de vainilla y agrégalo después de apagar el fuego.
- No hiervas la crema: si burbujea fuerte, puede cortar las yemas y dejar textura granulosa.
- Para un caramelo más fino, inclina el ramequín mientras espolvoreas el azúcar y retira el exceso antes de quemar.
- Conserva las cremas sin caramelizar hasta 2 días en refrigeración, bien tapadas; carameliza justo antes de servir.
Clasificaciones
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